El Pimiento de Gernika o Pimiento del País

El pimiento de Gernika es conocido por su extraordinario sabor y gran calidad; consumido habitualmente frito como aperitivo, guarnición o primer plato, constituye uno de los alimentos más típicos de la gastronomía vasca.

El pimiento de Gernika es una variedad autóctona, desarrollada localmente, que sólo se produce y se envasa en Euskadi. Se trata de un pimiento fresco, recién cogido de la huerta, de carne fina y tierna, que se caracteriza por su forma estrecha y alargada, con sección triangular y con dos o tres lóculos poco marcados, y por su color, entre verde medio y verde oscuro. Estas particulares características y su calidad le han llevado a ser uno de los productos de Euskadi que cuenten con Eusko Label.

No sólo se presenta como una variedad autóctona, sino que es uno de los cultivos más antiguos de Euskadi. De hecho, sus semillas y los secretos sobre su cultivo se fueron transmitiendo de generación en generación a lo largo del tiempo.

Esta situación de secretismo empezó a cambiar hace unos quince años, más o menos, cuando el Gobierno vasco realizó un estudio a través del análisis de toda la producción de pimientos de Euskadi. Se encontró entonces con que había hasta 500 variedades diferentes. Posteriormente, se hizo una selección con el objeto de ofrecer al consumidor un producto homogéneo y de calidad. Así, esas 500 variedades se redujeron a tan sólo dos.

Guindilla Ibarra

La guindilla pertenece a una variedad autóctona de pimiento que ha desarrollado una serie de características que las diferencian de otros debido a la transformación que ha sufrido la planta (el pimiento es originario de América) al ir adaptándose a las características climatológicas de la zona.

A lo largo del tiempo, los agricultores, en colaboración con la administración y los servicios de investigación Agraria del País Vasco dependientes de la misma, han ido mejorando las características tradicionales de esta guindilla, desarrollándose un “ecotipo específico” de la planta que es hoy base de la producción.

La guindilla se recolecta a mano cuando se encuentra en su punto óptimo de desarrollo. A continuación, se clasifican por tamaños y se introducen en los botes y se cubren con vinagre de origen vínico, también la pueden saborear cruda, frita o, incluso, en tortillas o revueltos.