Col, Berza, Repollo, aliado contra el estres

Las coles con repollo pertenecen a la familia de las Crucíferas Las variedades mas comunes son las de hoja lisa y hoja rizada, poseen una forma esférica con hojas muy compactas, presentan un diámetro medio de 20 a 25 cm. Y un peso aproximado de unos dos kilos. Su sabor es fuerte con un toque dulce. Los repollos se encuentran en su mejor momento en los meses de invierno, de mediados de septiembre a finales de junio, aunque podemos disponer de ellos durante todo el año. Propiedades. Tiene un alto contenido en vitaminas A, B3, C y E, agua, fibras y bajo aporte calórico. Es rica en magnesio, fósforo y calcio. Mejora la inmunidad bacteriana, es espectorante (se puede incluir en la dieta de personas con afecciones respiratorias, catarros, bronquitis) y mejora el funcionamiento de intestinos y músculos. Antioxidante natural, reduce la posibilidad de contraer algunos cánceres y enfermedades cardiovasculares. Es un reconocido aliado contra el estrés. Conservación y Preparación. Para elegirlos, ver el color y la frescura de las hojas, la dureza de la carne y si es crujiente. Envueltos en plástico perforado pueden durar 2 ó 3 semanas sin perder propiedades. Una vez escaldado y cortado se puede congelar. Recuerde que para que las verduras retengan las vitaminas durante la cocción, deben de ser intoducidas directamente en agua hirbiendo, o mejor aún, hervidas al vapor. Composición por 100 gramos de porción comestible Energía (Kcal) 23,5 Agua (ml) 92,1 Proteinas (g) 1,4 Hidratos carbono (g) 4,3 Fibra (g) 2 Potasio (mg) 320 Magnesio (mg) 23 Vitamina A (mcg de Eq. de retinol) 33,3

Coliflor

Deriva de la planta salvaje Brassica oleracea. Se la conoce como la reina de las crucíferas por el bello aspecto de la pella o inflorescencia, de un inmaculado color blanco o crema, dependiendo de la variedad, que encierra en el centro de sus hojas. Puede alcanzar entre los 20 y 25 cm. De diámetro y de 2 a 2,5 kilos de peso. Su sabor es suave.

El periodo de comrecialización va de primeros de septiembre a madiados de junio.

Propiedades

Tiene bajo contenido en hidratos de carbono, grasas y sodio. Su escaso aporte calórico es lo que la hace recomendable para dietas de control de peso, ya que también favorece la eliminación de líquidos y también para las dietas de adelgazamiento puesto que produce una sensación de saciedad, sin embargo no engorda. Posee un alto contenido en agua, fibra dietética, Vitamina B5, B6, y C, Acido Fólico y minerales como el fósforo y potasio, que son fundamentales para la formación de huesos, dientes y glóbulos rojos.

Ejerce sobre el organismo una acción diurética, antianémica, laxante y depurativa de la sangre. También es antirreumática y antiartrítica

Es antioxidante, ayuda a la buena conservación de la piel y mejora las defensas frente a las infecciones. Preventiva de enfermedades cardiovasculares, regulando el Ldl colesterol y la presión arterial.

Es desintoxicadota de ciertos compuestos cancerígenos, especialmente preventiva del cáncer de colon.

Es muy aconsejable para las mujeres embarazadas, sobre todo en las primeras semanas, pacientes de hiperuricemia y quienes tienen tendencia a producir cálculos renales.

No es aconsejable para pacientes con hipotiroidismo.

Cada 100 gr. De esta hortaliza proporcionan 50 calorías que se elevan hasta 193 cuando es rebozada con huevo.

Conservación y preparación.

Una vez en casa, la coliflor debe conservarse en frigorífico, sin lavar y envuelta en plástico perforado, conservando así sus propiedades durante una semana.

Puede prepararse al vapor, asada, frita, estofada, hervida o gratinada.

La forma más saludable de prepararla es hervida, con patatas o en forma de puré. Resulta más indigesta, para personas que no toleran las grasas, si se consume frita, estofada, rebozada, gratinada, etc.

Sirve como ingrediente principal, como acompañamiento, en caldo o en ensalada.

Se puede evitar el fuerte olor a azufre que despide durante la cocción añadiendo un trozo de pan seco mientras se produce la ebullición.

Es aconsejable no usar cacerolas de aluminio y no cocerlas demasiado tiempo (es preferible dejarlas “al dente”).