Ciruela Reina Claudia

La Ciruela es originaria del Cáucaso, Persia y Anatolia, y es una planta herbácea, que pertenece a la familia de las Rosáceas y al género de las Prunus. Las ciruelas pueden clasificarse en amarillas, rojas, negras y ciruela claudia. Las primeras son ácidas y tienen abundante zumo. Las rojas son más dulces que las anteriores. Las negras son las más adecuadas para cocer y la ciruela Claudia son de carne firme y gruesa y se caracterizan por su dulzor. La ciruela Claudia Dos son las variedades comerciales de ciruelas Claudia: la Claudia Reina Verde y la Reina Claudia de Oullins, ambas de origen europeo. Se conocen como Reina Claudia en honor a la esposa de Francisco I, la Reina Claudia de Francia. Las dos, además, poseen características excepcionales que las distinguen de otras ciruelas. Con cualquiera de las dos variedades se pueden preparar deliciosas salsas agridulces para acompañar platos con otros tipos de carne. • Claudia Reina Verde La tonalidad de su piel es la primera característica que diferencia a esta variedad del resto, ya que es de un color verde más oscuro. Su tamaño es algo menor que el de la Reina Claudia de Oullins. Es, de las dos variedades, la más dulce, y su pulpa desprende un aroma inigualable al de otras ciruelas. El hueso que contiene en su interior se desprende muy fácilmente de la pulpa, a diferencia de la Oullins. La ciruela Claudia Reina Verde se cultiva en Bélgica, Francia, Inglaterra y España. Es excelente como fruta fresca, y constituye un muy buen recurso para la elaboración de compotas, conservas, confituras, mermeladas y gelatinas. • Reina Claudia de Oullins El color verde claro, casi dorado, de su piel y su mayor tamaño le distingue de la otra variedad. Además, su sabor es algo menos dulce que la Claudia Reina Verde, aunque no por ello menos sabrosa. Esta ciruela es de origen francés y ahora se cultiva también en España. Es, de los dos ejemplares de ciruelas Claudia, la que antes madura. Su recolección se realiza en los meses de verano, aunque en la primavera ya empieza a crecer. En la compra y conservación: Pueden encontrarse en el mercado desde mayo hasta finales de verano. Es recomendable que al comprarlas las adquiramos cubiertas de una especie de polvillo blanco. Deben de seleccionarse las ciruelas firmes al tacto, sin golpes ni magulladuras. Antes de consumirlas es aconsejable pasarlas un poco por agua. Maduran muy rápido por lo que tendremos que guardarlas en el frigorífico donde nos aguantaran unos días. También se pueden congelar. Son las ciruelas de color oscuro las que mejor soportan este método de conservación. En la cocina: Se pueden consumir como fruta de mesa o elaboradas en mermeladas, compotas, almíbares, zumos, jaleas, confituras… También pueden desecarse para obtener así, la ciruela pasa. Las mejores para cocer son las que poseen una carne muy jugosa y un sabor ácido. En la salud: Las Ciruelas contienen un 80% de agua, además de fibra, no tienen casi calorías y muy pocos hidratos de Carbono. La Ciruela contienen vitaminas A, C, B1, B2, E. La composición de la ciruela es muy parecida a la de la pera. Es rica en hidratos de carbono y muy pobre en lípidos y proteínas. Desde siempre se han utilizado como laxante suave e inocuo. Contiene fibra soluble que ayuda a contrarrestar el colesterol en sangre. Es rica en minerales como el potasio y el fósforo y ácidos orgánicos. Se recomienda en pacientes que necesitan dietas pobres en cloruro sódico y energía. Las ciruelas tienen propiedades muy beneficiosas para: – Problemas de transito intestinal, estreñimiento (gran poder laxante) – Anemia. – Diarrea: la pectina regula el intestino. – Tos, bronquitis. – Piel, vista, dientes, huesos. – Es altamente desintoxicante y eso favorece los problemas de obesidad, de la piel, de la gota, de la artritis, reuma. – Facilita la digestión.

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